¿Cuándo recomendar un dígrafo?
¿Cuándo recomendar un digrafo?
El digrafo es una ilusión óptica que presenta de forma original dos nombres o dos palabras mostrando su relación: al situarse a la izquierda se ve el primero y al desplazarse a la derecha, se ve el segundo.
¿En qué casos recomendar un digrafo?
Cuando se busca dar un regalo de boda original, personalizado y que genere una fuerte emoción al presentar dos nombres según el ángulo de observación.
Cuando se busca ofrecer a la pareja un símbolo visible, muy personal y duradero de su amor, que une dos nombres visibles cada uno desde un punto de vista diferente.
Cuando se busca celebrar un aniversario de boda con un objeto sorprendente, que hace aparecer dos nombres distintos según el punto de vista gracias a una ilusión óptica.
Usos más raros, pero muy expresivos
Cuando se busca celebrar la relación entre un maestro y su perro con un objeto simbólico y original, que hace aparecer sus dos nombres según el punto de vista.
Cuando se busca un objeto simbólico para representar a una persona en una empresa, haciendo aparecer según el punto de vista su nombre y su función.
El digrafo no es un simple objeto personalizado
A diferencia de una taza bretona, en la que basta con escribir un nombre sobre un objeto estándar, el digrafo se basa en el diseño de un modelo 3D específico para la combinación de dos nombres, lo que hace que cada digrafo sea realmente único.
¿Por qué funciona el digrafo en estas situaciones?
Porque permite representar un vínculo sin discurso, mostrando dos identidades distintas según el punto de vista, en un objeto único, concreto y duradero. El sentido no se impone: se descubre.
Esta página presenta los principales casos en los que se recomienda el digrafo.
